domingo, 25 de enero de 2015

Las Terrenas con su turismo a punta de riesgos.

FALTA VOLUNTAD POLÍTICA PARA PONER ORDEN Y DEVOLVER LA TRANQUILIDAD A LOS HABITANTES.
La gente de este paraíso terrenal no sabe lo que tiene, no aprovecha su extraordinaria belleza natural, ni su potencialidad turística, ni la inversión en infraestructura. Se la pasa peleando con fantasmas.
Desde principios de los años noventa-- aprovechando los incentivos para el desarrollo del sector turístico--, se conformó en este municipio un sistema energético aislado gracias al emprendimiento, la visión y el sentido de oportunidad del ingeniero José Oscar Orsini Bosch, que constituyó para tales fines la compañía Luz y Fuerza para ofrecer servicios de electricidad.
En el momento de su instalación, la empresa de Orsini Bosch llevó a los habitantes del municipio un servicio que no existía hasta entonces, que llenó su cometido y resolvió un gran problema comunitario, pero con el paso del tiempo ese modelo aislado se ha constituido en un auténtico problema público.
Luz y Fuerza no ha hecho las inversiones requeridas para mejorar su matriz de costos de generación porque las empresas generadoras pertenecen a los mismos dueños que generan, distribuyen y comercializan la misma energía, constituyendo un oligopolio ilegal que centrifuga su enorme ganancia a costa de un servicio excesivamente caro.
Genera la energía a un costo promedio de 40 centavos de dólar el kilovatio hora, y la población de Las Terrenas la paga a 45 centavos de dólar, probablemente la más cara del mundo.
A partir de esa evidencia, la Superintendencia de Electricidad determinó que la solución al problema consiste en interconectar Las Terrenas al resto del sistema eléctrico mediante la construcción de una línea de media tensión, de 34.5 Kilovatios, que una a Las Terrenas con el municipio de Samaná
Esa línea de transmisión se inició a finales del año pasado y estará lista en unas cuantas semanas. Las reducciones que se esperan en el costo de las tarifas podrían alcanzar el 50 por ciento. 
Conflictos, causas, consecuencias
El proceso, sin embargo, ha encontrado adversarios. La empresa Luz y Fuerza maniobra, mediática y legalmente, para obstaculizar y detener la construcción de la línea de transmisión porque teme perder el gran negocio que le significa vender energía a precios muy por encima del mercado.

La decisión del gobierno es firme y al parecer la solución para Las Terrenas está a la vuelta de la esquina. No obstante, es legítima la actuación de Luz y Fuerza en la defensa de sus intereses, a despecho de que pueda cuestionarse sus niveles de responsabilidad social. Lo que realmente resulta extraño es el comportamiento de una parte del liderazgo comunitario y la falta de reacción de las fuerzas sociales y empresariales de las Terrenas ante los peligros que se ciernen sobre su propia economía...
Porque se están promoviendo nuevas protestas con reclamos descabellados, a pesar de que las exigencias originales han sido atendidas y las soluciones están cada vez más cerca. La interconexión y la consecuente rebaja en la factura eléctrica es un logro del liderazgo comunitario después de una lucha de años.
¿Por qué no despega?
Luz y Fuerza y su factura cara no es el único problema de las Terrenas, como tampoco lo es la interconexión eléctrica, aunque el tema eléctrico puntual ha puesto a la comunidad en el foco público.

Quienes conocen la zona saben de su belleza natural, del paisaje inigualable, de su gente alegre y de su gastronomía única. Y cualquiera hubiera pensado que luego de las inversiones en infraestructura de la última década, el despegue definitivo de Las Terrenas y de toda la provincia de Samaná estaba a la vuelta de la esquina:
-Aeropuerto del Catey Juan Bosch, inaugurado en 2007;
-Carretera del Nordeste Juan Pablo II, inaugurada en 2008; y
-Boulevard Turístico del Atlántico, inaugurado en 2011
Esas obras hacían ver con optimismo el futuro de Las Terrenas, un nuevo destino llamado a enriquecer la oferta turística nacional, atraer inversiones y crear empleos. Y proyectos como Balcones del Atlántico, de la familia Bisonó, o Puerto Bahía, hacían soñar con un periodo de prosperidad para toda la provincia de Samaná.
Personas ligadas al desarrollo turístico de la zona han expresado quejas por el estado caótico en que se encuentra Las Terrenas. Falta voluntad política para poner orden en el municipio y devolver tranquilidad y seguridad a los habitantes y visitantes de la zona.
Muchas de esas inquietudes se plantean en un interesante trabajo publicado el pasado 28 de julio por este diario, bajo la firma de Rafael Blanco Tejera, presidente del clúster turístico de Las Terrenas, que se queja de la falta de una planta para el tratamiento de aguas residuales, lo que provoca que aguas servidas formen una laguna al aire libre próximo a la Playa de Los Pescadores.
“La arrabalización del litoral de Las Terrenas ya está erosionando las playas y ocasionando daños irreversibles. Los vendedores ambulantes y negocios informales son los “propietarios” del principal activo de uso público del destino que son las playas”, señala Blanco Tejera.
La inseguridad, plantea, lleva a la población local a temer salir después que oscurece. “La prostitución, la droga y el crimen arropan a la población en plena luz del día, en franco desafío a la autoridad, creando un ambiente inadecuado para la sana recreación, tanto para la comunidad local como para los turistas locales y extranjeros”.
Las estadísticas que ofrece son contundentes: “En la temporada de cruceros de los años 2008-2009 visitaron a Samaná 246.000 turistas por vía de cruceros, pero durante la recién concluida temporada de 2013/2014, sólo llegaron 91.000 cruceristas para un decrecimiento de un 63%, y para la temporada que viene, 2014/2015, se prevé que lleguen apenas 54.000 turistas por vía de cruceros”.

Efectos dañinos al turismo 
Desde que estallaron las protestas violentas que afectaron el clima de tranquilidad del pueblo por los problemas de la electricidad, se produjeron cancelaciones masivas de habitaciones en pleno inicio de la temporada alta, lo que significó una puñalada a la economía de Las Terrenas y de toda Samaná.

Es por eso que el “liderazgo comunitario” debe actuar con mesura ya que está en juego la estabilidad económica de toda la provincia. Las Terrenas tiene demasiados problemas que atentan contra sus posibilidades de desarrollo humano y material.
Su liderazgo demostró capacidad para articular conquistas como fue la solución del problema eléctrico. El mismo esfuerzo deberían hacer para encontrar solución a los problemas que atentan contra su desarrollo...
...Sin perder el tiempo en detalles que están en camino de solucionarse. Y mucho menos pelearse con fantasmas viendo enemigos hasta en la sopa.




Fuente: Listin Diario

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