domingo, 18 de enero de 2015

Los cambios en la seguridad del Metro son imperceptibles, a tres meses del atentado.

A casi tres meses del atentado  en uno de los vagones de un tren de la Línea II del Metro de Santo Domingo, en el que 30 personas resultaron afectadas, algunas de ellas con graves quemaduras, aún no se perciben grandes cambios en el sistema de seguridad de este medio de transporte que moviliza cada dia a miles de dominicanos.


En ambas líneas, circula un promedio de 210 mil personas cada día, de acuerdo con el general Bonaerges Reyes Batista, jefe del Cuerpo Especializado Para la Seguridad del Metro (CESMET).

Pero contrario a lo que se percibe a simple vista, el general Reyes Batista asegura que en el Metro siempre hay personal que vela por la integridad de los usuarios, "aunque ellos no la perciban".

Detalla que tras el ataque del 27 de octubre de 2014, fueron revisados los planes de emergencias para la actuación de todas las instituciones que velan por la seguridad de manera conjunta.

Explica que para ello cuentan con más de 40 agentes de seguridad por cada estación, de los cuales no todos son visibles al público. Revela que entre estos hay personal que se encarga de monitorear las cámaras de seguridad, los uniformados y otros que, vestidos de civil, realizan una labor de inteligencia para detectar cualquier amenaza, además de la unidad canina.

Según el general, hay agentes del CESMET que se entremezclan con los usuarios y desde esa posición pueden adelantarse ante cualquier movimiento sospechoso, al pasar desapercibidos como transeúntes comunes.

"Existe un sistema de inteligencia en todos los vagones, en todo el entorno de las estaciones y en las áreas críticas de las dos líneas", especifica Reyes Batista, quien dice que el CESMET cuenta con personal capacitado para detectar perfiles sospechosos y prevenir nuevos ataques.


Expresa que la misión del CESMET es dar tranquilidad a la población que utiliza este servicio. "La seguridad siempre ha estado presente", sostiene.

Los días que sucedieron al incendio en el vagón del Metro, por el que fue enviado al Centro Correccional de San Pedro de Macorís el joven Frank Kelin Holguín Medina como principal sospechoso, los guardias del CESMET procedían a requisar a cada persona que ingresaba a las terminales con bultos, pero esa práctica poco a poco desapareció.

El general Reyes Batista informa que el cese a esos "chequeos aleatorios" fue decayendo, dado el perfil de los usuarios del Metro que en su mayoría son estudiantes universitarios, que por lo general andan con mochilas, y personas que van a trabajar y andan con prisa.

Sin embargo, no disponen de detectores de metales que alerten si alguien carga con algún objeto que pueda poner en peligro la vida de los usuarios.

El jefe del CESMET dijo que trabajan en conjunto con las distintas instituciones que velan por la seguridad de la ciudadanía y que se han tratado algunas estrategias a lo interno de la institución, junto con miembros de la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte. "Siempre existirán riesgos en el sistema de transporte público", advierte.




Fuente: Diario Libre

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