miércoles, 1 de marzo de 2017

Citan cómo opera el “ciberdelincuente”


Delito de estafa. Mediante el hackeo del correo electrónico, el ciberdelincuente entra al buzón de mensajes, suplanta la identidad de su víctima y desvía los fondos que vaya a enviar por una actividad comercial.

En los últimos 10 años, el Departamento de Investigaciones de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología ha recibido 5,917 denuncias.

A medida que va pasando el tiempo, continúan surgiendo nuevas tecnologías para simplificar la vida de las personas, y con esos avances, también emergen nuevos métodos para cometer delitos tecnológicos.
En República Dominicana, la entidad encargada de dar respuestas a los delitos tecnológicos es el Departamento de Investigaciones de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (DICAT) de la Policía Nacional, entidad que surgió formalmente en el 2007, amparada por la ley 53-07, por una serie de delitos de carácter tecnológico que estaban sucediendo, sin que hubiera una unidad que le diera respuestas.
Para el director del DICAT, coronel Licurgo Yunes, los 24 delitos tecnológicos que la entidad que dirige debe enfrentar por ley, son importantes, pero hay cinco infracciones que son los que más afectan a la población dominicana: delito de estafa, robo de identidad, los diferentes fraudes, clonación de tarjetas y el delito sexual.
Delito de estafa
En la actualidad, de acuerdo con el coronel Yunes, las estafas a las empresas han aumentado de manera significativa, donde los ciberdelincuentes suplantan la identidad de las personas que participan en el comercio electrónico.

“A nivel de las micro y medianas empresas, existe un comercio electrónico activo y su medio de comunicación por excelencia es el correo electrónico, donde reciben y envían sus cotizaciones con las empresas internacionales”, dice el coronel Yunes.
Expresa que esos negocios con compañías distantes ha despertado la atención de los ciberdelicuentes que mediante técnicas de hacking infectan las computadoras de diferentes maneras para acceder al correo electrónico, por medio del cual se hacen las negociaciones.
Estos ciberdelincuentes, según el coronel Yunes, se aprovechan de debilidades que poseen los sistemas, producto de no tener un buen antivirus; el sistema operativo no está actualizado con las últimas técnicas de seguridad; instalan muchas aplicaciones de terceros sin conocerlas, entre otros factores.
“Cuando la máquina logra infectarse, el ciberdelincuente toma el control de la máquina afectada. Logra obtener las credenciales del correo electrónico de su víctima y cuando entra al correo, comienza a leer los mensajes, y se da cuenta que su víctima establece relaciones comerciales con una empresa fuera del país y comienza a analizar cómo su víctima realiza las transacciones”, indica.  
Precisó que el ciberdelincuente captura la información de los correos enviados, donde se detallan las solicitudes, facturas, comprobantes de pagos, números de cuentas, entre otros documentos. Entonces copia esos mismos detalles de transacciones que ya se habían procesado y realiza una nueva alterando una de las solicitudes previas, haciéndolas ver como si fueran originales.
El siguiente paso que da el ciberdelincuente, de acuerdo al coronel Yunes, es suplantar la identidad de esa persona fuera del país y manda un correo con una discrepancia de una letra, número, un punto, o cualquier desigualdad en el nombre del correo.
“Esa discrepancia, que en muchas ocasiones, no es identificada por el usuario, hace que el ciberdelincuente logre desviar dinero a otra cuenta bancaria”, puntualiza el coronel Yunes.

Robo de identidad

El avance de la tecnología ha provocado que existan más facilidades para robar la identidad de una persona.

“Los ciberdelincuentes roban los datos de sus víctimas, sus imágenes y luego suplantan la identidad, haciéndose pasar por esa persona. Eso sucede con mayor frecuencia en las redes sociales”, explica el coronel Yunes.
El mayor de la Policía, Carlos Mancebo, coordinador de investigaciones y operaciones de la DICAT, dice que otro delito que se comete con el robo de identidad, son las solicitudes de tarjetas de créditos.
“Por diferentes medios, el ciberdelincuente adquiere los datos de su víctima y a nombre de ellos, llaman a los bancos y solicitan tarjetas de créditos y préstamos”, indica el mayor Mancebo, quien agrega que las víctimas se dan cuenta cuando son contactados por el banco.

Fraudes

El director del DICAT expresa que hay muchas personas que son víctimas de fraudes, porque todavía creen en “famosos concursos”.

“Existen una serie de concursos, donde los desaprensivos contactan a sus víctimas vía telefónica y les dicen que ganaron un premio y tratan de convencer a la persona para comenzar a poner recarga y depositar dinero en cuentas bancarias”, dice el coronel Yunes.
Primero, de acuerdo al coronel Yunes, las víctimas no han participado en ningún concurso; nadie se saca un premio porque su número de teléfono fue elegido y un ganador no tiene que pagar nada para recibir un premio.   “Esos son fraudes que los realizan, mayormente, los reclusos en las cárceles. Esos reclusos utilizan mulas, utilizan teléfonos y vienen con una destreza que generan confianza a la víctima”, resalta. También llaman diciendo que le darán los números de la lotería, y todas esas técnicas son utilizadas para estafar a las personas.

Delito sexual

Son muchas las personas que en la actualidad conocen el perfil de una mujer a través de las redes sociales, con quien establece una conversación y ella dice que desea tener una relación virtual, según el director del DICAT.

“Esa persona lleva a la víctima a desnudarse, y la mujer bella y elegante también se desnuda, pero esa supuesta mujer es un hombre que tiene videos de una mujer desnudándose. La víctima ve del otro lado a una mujer masturbándose y comienza hacer lo mismo, entonces el ciberdelincuente graba esa escena y a partir de ahí comienza la extorsión”, explica Yunes.
Expresa que el ciberdelincuente comienza a amenazar a la víctima, diciéndole que le entregará el video a su familia, en su trabajo o a sus fans si es famoso. El afectado o afectada comienza a ceder a las extorsiones y a dar dinero, para que ese video no sea difundido.

LA CLONACIÓN DE TARJETAS EN EL PAÍS
UNO DE LOS PRINCIPALES DELITOS TECNOLÓGICOS 


El director del DICAT, coronel Licurgo Yunes, dice que la clonación de tarjetas se ha convertido en uno de los principales delitos que ocurren en el país. La principal recomendación que el coronel Licurgo Yunes da, es que no se debe perder el contacto visual con la tarjeta de crédito cuando se vaya a utilizar en cualquier lugar, porque en un lapso de cinco segundos la información puede ser copiada y posteriormente la tarjeta clonada por los ciberdelincuentes.

“Tampoco se puede aceptar ayuda de particulares en cajeros automáticos, porque hay personas que se ofrecen a dar ayuda, y lo que hacen es cambiar la tarjeta para luego clonarla y sacar todo el dinero”, asegura el director del DICAT, coronel Licurgo Yunes.

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