Madre tiene que “bucear” en vertederos para dar de comer a sus hijos. - A Tiempo Digital

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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Madre tiene que “bucear” en vertederos para dar de comer a sus hijos.

Nadie, gobierno, políticos, empresarios, comerciantes, instituciones, productores, comunitarios ni las fundaciones, se conduelen de una familia ciega residente en el paraje “La Cuchara” en Veragua, comunidades situadas en los confines de esta común cabecera de la provincia Espaillat.

La situación económica de esta familia no vidente, encabezada por Patria, es tan crítica, que ella tiene que hacer el sucio trabajo de “buza”, entre los desperdicios putrefactos de los basureros municipales de Gaspar Hernández, en busca de pedazos de metales, botellas vacías y otros artículos que le permitan subsistir con los que otros votan.

Hace algún tiempo, que una fundación integrada por gasparenses residentes en los Estados Unidos, ayudó a esa familia, construyéndole la humilde casita en la que viven ahora y posteriormente otro buen samaritano les donó una nevera.

Pero después de eso, la comida, el agua potable, los aditamentos para lavar la ropa y mantener el hábitat en condiciones aceptables, siempre han faltado en la vivienda de los ciegos.

Además de Patria, la familia está compuesta por sus hijos Claudio de 11, José Enrique de 14, Carlos Manuel de 20 y Mateo de 24 años, quienes desde el nacimiento son víctimas de una rara enfermedad que les va quitando la visión con el paso de los años.

Lo extraño de esta historia, es que sólo los hombres de la familia, son afectados por el padecimiento, mientras las hembras nunca sufrieron la enfermedad y todas, lograron casarse o formar relaciones hasta ahora estables con sus respectivas pareja sentimentales.

Hasta ahora, los especialistas, no han podido encontrar una explicación científica para determinar el origen de la enfermedad.

Desde los nueve años, los varones de la familia, comienzan a perder la vista y a los 19, se convierten en ciegos.

Patria, debe caminar 500 metros desde la casa hasta donde están los principales vertederos de las alcaldías de Gaspar Hernández, en busca de los desperdicios.

Y allí, todo lo que le parezca con algún valor para venderse, es recogido por ella, como los pedazos de metales como hierro, cobre, aluminio y otros, además de botellas vacías.

Con el escaso resultado económico, compra limitadamente la comida y la ropa de sus hijos ciegos.

“No me da vergüenza”, esta es la única manera que tenemos para vivir”, expone Patria al ser preguntada cómo se siente al tener que “buzear” entre los basureros de Gaspar Hernández.

Aunque el vertedero representa una alta amenaza para su salud por la contaminación que produce, la madre dice que tiene que enfrentar el riesgo, porque no tiene otra alternativa.

A Claudio, le queda parcialmente la visión, pero en poco tiempo también será otro ciego total en la familia. 

“Cuando la enfermedad comienza a atacarlos, conozco los síntomas porque los ojos se les ponen grandes y a veces pequeños”, relata la madre.













Fuente: El Nuevo Diario

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